A la hora de reformar tu vivienda

Reformar es cambiar, por lo tanto debemos interiorizar que cualquier cambio altera la vida cotidiana y desestabiliza nuestro día a día. Primero que todo debemos saber muy claramente que queremos y categorizar nuestra reforma como:
⦁ Decoración y Acabados
⦁ Distribución e Instalaciones
⦁ Ampliación de vivienda y de elementos estructurales

¿QUE DEBO Y NO DEBO HACER?

Aparentemente todos llevamos “un arquitecto por dentro” y a la hora de reformar nuestra vivienda, nuestro espacio, somos muy dados a saber más que estos profesionales. Son pocos los clientes que admiten “no tener idea del tema”. Además un alto número de clientes no visualizan los planos en 2D. Hoy por hoy, este último punto se ha solucionado con las magníficas representaciones en 3D. Pero para que todo fluya y en el mejor ambiente posible debemos seguir unos protocolos mínimos así:

1. Aun cuando sea una pequeña reforma, busca profesionales acreditados y con referencias. Es importante que además cuenten con un seguro de responsabilidad civil profesional que les cubra  en caso de accidente. El cliente, preferiblemente debe tener un seguro del hogar que cubra los posibles daños que se pudiesen producir en la vivienda y en la de los vecinos. Confía en él y míralo como tu aliado, no como tu enemigo.

2. Pide tres cotizaciones, compara bajo los mismos parámetros, tiempos y acabados. 

3. Nunca creas que por mucho que sepas de construcción y de diseño, las reformas te salen más baratas, si tú las diriges y contratas un oficial. Como dice el viejo refrán: “Zapatero a tus zapatos".

4. Debes mantener un solo canal de comunicación con el profesional contratado. Como familia se deben poner de acuerdo quien será y no todos dando órdenes y menos hacerlo directamente a los trabajadores.

5. Regla de oro, trata bien a los trabajadores, son personas que te están prestando un servicio y si tienes alguna queja de ellos, hazlo con el profesional encargado.

6. Nunca subcontrates directamente con los trabajadores. Algunos clientes creen que así se ahorran el honorario del profesional y les sale más barato. Es un problema de ética, ¿te gustaría que hicieran lo mismo contigo en tu trabajo? 

7. Una vez hayas elegido el equipo de trabajo, define el diseño, los acabados y detalla tu presupuesto al máximo. Así tendrás un costo muy aproximado de la reforma.  Recuerda que una vez se inicia una reforma, en un 90% de los casos, aparecen los llamados “ya que”. Estos son los culpables siempre del incremento en los costos.

8. Pacta los honorarios con el profesional escogido y cuál es la modalidad que vas a trabajar. Normalmente las reformas se hacen por administración delegada y esta, según la sociedad colombiana de arquitectos tiene los siguientes honorarios:

a. Honorarios de diseño para vivienda: 7% del costo base real de la reforma.
b. Honorarios de construcción para vivienda: 10% del costo base real de la reforma.
c. En nuestra ciudad, se maneja un honorario conjunto del 15% del costo base de la reforma.
d. Para interiorismo el honorario oscila entre el 20 y el 25% del costo base de la reforma.

9. Deja un acta por escrito las fechas de inicio y finalización de la reforma. En nuestro medio es muy difícil cumplir los tiempos con exactitud, el arquitecto depende de proveedores externos que a veces fallan en sus entregas. También ciertos clientes, cambian de idea en la mitad de la obra y no son conscientes que esto, atrasa la obra. También existen clientes que se atrasan con los pagos, lo que incide también en retrasos.

10. Cumple toda la normativa actual de licencias y permisos en las curadurías. El 90% de los clientes tienen la idea que por ser algo interno, no necesita licencia, pero si se requieren. No es un invento de los arquitectos, como se expresa. También debes solicitar permiso a la copropiedad y avisar a tus vecinos.

11. Realiza por lo menos un comité semanal, donde puedes informarte de los avances de la obra  y hablar cara a cara con el profesional encargado, sobre todas las inquietudes al respecto. Deja siempre un acta por escrito de ese comité.

12. Si ya estas metido en el tema de “REFORMAR”, aprovecha y piensa sosteniblemente. Existen hoy por hoy en el mercado, materiales, sistemas y métodos que hacen que tu vivienda ahorre en  los consumos de agua y energía. Pregunta por ellos. Además si sigues esta línea sostenible, puedes acceder a créditos que incentivan esta mentalidad.


Etiquetas: Marta Roldán

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