Jugar con el gato: el control del instinto cazador de nuestro felino.

Nuestros gatos domésticos, sobre todo cuando son apenas unos cachorros y están en proceso de crecimiento, tienden a ser un poco bruscos cuando se enfrentan al momento de jugar o entretenerse a nuestro lado. Sin embargo, aunque puede resultar algo natural para nosotros como dueños, estos comportamientos deben ser objeto de nuestra atención y cuidado.

Es indispensable que por más ternura que transmita nuestro gato en el hogar, no perder de vista que sus instintos naturales no desaparecen por completo. Los cerca de 9.500 años que esta especie ha compartido con la nuestra no han sido suficientes para eliminar de su rastro genético el instinto predador que los caracteriza.

En diferentes ocasiones, nuestros felinos aprovechan para poner en práctica y afinar esta naturaleza cazadora. Sin importar la cantidad de alimento que como animales domésticos disfrutan, para nuestros gatos cada oportunidad se convierte en una posibilidad de pulir sus habilidades de caza naturales, contando el juego como una de ellas.

Cuando jugamos con nuestro gato y observamos atentamente, es evidente que cada uno de sus movimientos apunta a atrapar nuestros dedos, manos o pies como si de una presa se tratara. El animal, no llega a entender la naturaleza dañina de su movimiento cuando por ejemplo despliega e utiliza las garras para aferrarse a la “presa”, y en su inocencia puede terminar, inevitablemente, causando heridas a nosotros como dueños o aquellos que comparten nuestro espacio en el hogar. Al respecto entonces, es importante tener en cuenta que cuando adoptamos a nuestra mascota, alejarlo de su madre y hermanos, anula la posibilidad que nuestra gato aprenda a controlar el alcance de sus acciones a través del juego con sus compañeros, que con maullidos, pueden avisar al resto de sus hermanos que los golpes o mordidas les hacen daño, lo que en la justa medida les ayuda a aprender a utilizar sus patas para jugar o ejercitarse sin necesidad de extender las uñas.

Posibles peligros de jugar con tu gato:

1. Tu rostro puede ser blanco de agresiones

2. Varios rasguños y mordicos en tus manos y brazos

3. Rasguños en tu ropa

Así pues es importante que antes de que nuestro gato alcance la edad adulta, aprenda de las limitaciones que debe hacer de sus herramientas evolutivas de caza. Se trata sobre todo de una medida preventiva para que nuestro tiempo de juego con la mascota no termine en un mal rato.

Etiquetas: Juan Fernando Velez

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