Museo Casa de la Memoria

Un conflicto de más de medio siglo que ha permeado la vida del campo y las ciudades, en uno u otro aspecto, nos hace a todos víctimas y partícipes de un proceso histórico que también es nuestra responsabilidad entender para no repetir.

Ese es precisamente el fin del Museo Casa de la Memoria, un lugar ubicado en el centro y corazón de la ciudad, desde donde se construye el cambio a través del reconocimiento de nuestra historia y sus tragedias, que hoy, a puertas de enfrentar la responsabilidad de construir un nuevo país a partir del postconflicto, nos invita a “ver para no repetir”, para no olvidar.

Creado en el año 2006 y ubicado en el Parque Bicentenario, Comuna 10 de Medellín, el Museo Casa de la Memoria abre sus puertas al público de la ciudad para conocer de primera mano las consecuencias de los diferentes conflictos que han golpeado y golpean al país día tras día. No se trata para nada de una apología al dolor y el sufrimiento, sino de un ejercicio para reconocernos como hombres y mujeres hermanados en un compromiso social con nuestro pasado y futuro.

Las propuestas educativas que allí tienen su origen, el trabajo social que permea a la comunidad y abre sus puertas a las víctimas para que compartan sus historias, son apenas una parte de todo el valioso quehacer que motiva este proyecto de ciudad. Sin embargo, en nuestras manos está lograr que más allá de los muros de este Museo, su misión se convierta en la de todos nosotros como habitantes de Medellín y de Colombia.

De nada sirve alabar en vano este esfuerzo de paz que todos anhelamos si en verdad nuestros actos no proyectan nuestros deseos. Poner en movimiento el cambio parte del propio interés, del ánimo que cada uno de nosotros le pone a su trabajo día tras día.

A lo doloroso hay que mirarlo a la cara y no darle la espalda, aquí, hoy, el compromiso es de todos para que las tristezas queden atrás. Por ello, la invitación es a empezar a caminar juntos y un buen punto de comienzo es precisamente el Museo Casa de la Memoria, un testimonio de nuestro pasado y trampolín a la edificación de un mejor porvenir.

Solos o acompañados de familia y amigos, disponer de un día domingo para acercarnos a este lugar resulta un excelente plan fuera de la rutina y que lleva su valor agregado. Todos invitados a disfrutar del ameno y abierto espacio que ofrece el Parque Bicentenario, y allí de la oferta cultural y pedagógica que yace al interior de su museo.

Así que en lugar de quedarnos pegados a la cama el próximo domingo, todos con la voluntad y compromiso vamos para visitar este importante lugar de la ciudad, y entre todos, convertirlo en epicentro de una nueva Medellín, una nueva Antioquia, una nueva Colombia. Si exigimos la paz, seamos la paz.

Etiquetas: Juan Fernando Velez

footer

footer


Síguenos en Instagram  byn @optimainspira