Floreros y flores

Los floreros son de mil formas, son de mil colores y texturas, son un toque personal dentro de cualquier hogar, porque en cada vivienda (sin importar su estrato) encontraremos un vaso con una flor que se convierten en un complemento imprescindible para una decoración original, llena de personalidad y color.

ALGUNOS TRUCOS PARA HACER DE ELLOS UN OBJETO DECORATIVO Y DE BUEN GUSTO

  1. Menos, es más: la frase lo dice todo, sobriedad.


  2. El solitario, único y el más famoso: La sobriedad del vaso es el protagonista y la flor única y sencilla.


  3. Tres, el número mágico. Ni dos ni cuatro: Si quieres crear una pequeña composición, apuesta por tres jarrones y combina diseños de diferentes formas y alturas. Pero ojalá en materiales similares.


  4. Si son más de tres, ojalá sean de la misma gama de color o materia: para formar una armónica composición.


  5. Inspirados en el campo: jarrones blancos y grandes, llenos de flores silvestres, evocan las casas de campo de nuestros abuelos.


  6. Naturales: donde la sencillez, el vidrio, el agua y una pequeña flor o rama verde, dan ese toque de transparencia y sobriedad. O al revés, el vaso es transparente y con color y la flor es blanca.


  7. Personalizados: la imaginación no tiene límites, adornados con telas en fibras naturales y cintas de color acorde con los tonos de las flores. Botellas de vino con etiquetas, latas forradas en fique.


  8. Con volumen y naturaleza muerta: el jarrón el gran protagonista por su diseño, relieve y material y las flores, de cartón, plástico o papel… Juega un papel muy importante la composición con otros elementos.


  9. El centro de mes:, exuberante y alto y con una buena combinación entre las flores y el follaje. Pueden ser sin vaso, montados sobre un oasis en un recipiente plano, perteneciente a la vajilla de servir. O simplemente un ramo de flores amarradas, sobre la mesa. O también compuesto por más de un elemento.


  10. Solos sin flore: sus formas y colores son en sí un objeto decorativo en mesas y en la biblioteca. Y el blanco no puede faltar, siempre clásico y de moda.

 

POR ULTIMO, BUSCALE UN BUEN SITIO Y UNA BUENA COMPAÑÍA

Ya tenemos el vaso con las flores, ahora debemos buscar un sitio adecuado en nuestra casa o apartamento. Debemos recordar que no solo decoran en solitario, sino que sirven para llenar rincones o para crear conjuntos, que, acompañados de otros objetos como cuadros, libros, cojines y sillas entre otros, crean composiciones armónicas que imprimen mucho carácter a una buena decoración.

Etiquetas: Marta Roldán

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