Muros vivos o Jardines verticales

Hablar de superficies verdes en Arquitectura, puede pasar por un tema de moda, que agrega poco valor arquitectónico y tiene una minuciosa factura constructiva. Pero hoy códigos internacionales justifican aquel lado “amigable” o “responsable” que debe tener la arquitectura contemporánea.

Hoy hemos recurrido a ellos, no solo por el atractivo que representan, sino por sus amplias bondades termo reguladoras y le dan al edificio o espacio un alto grado de identidad.

No es un elemento nuevo, Barragán en México se aferraba a la idea de que diseñar jardines y hacer arquitectura, era prácticamente lo mismo y Le Corbusier por ejemplo, planteo este tema, como la quinta fachada de un edificio donde “…los techos jardines podrían convertir ciudades y llenarlas de poesía”. Podemos definir hoy los jardines verticales como una piel arquitectónica más, con unas innumerables propiedades, plásticas, estéticas, sensoriales, climáticas y de eficiencia energética, lo convierten en uno de los recursos más explotados por la arquitectura contemporánea.

También debemos tener muy en cuenta que somos un país privilegiado en biodiversidad natural. Tenemos una naturaleza exuberante y un clima que nos favorece.

 


Propiedades Ambientales

  • Oxigenan el aire.
  • Optimizan la captación de contaminantes del aire. Funcionan como aislantes, son absorbentes acústicos.
  • Reducen el efecto isla de calor.
  • Reducen hasta en 5 grados, la temperatura interior de un edificio en verano.
  • En edificio por ejemplo de 4 pisos (60m2 de fachada), puede filtrar este elemento al año, 40 toneladas de gases nocivos.
  • La parte estética, produce efectos psicológicos positivos al reducir el estrés y generar una sensación de bienestar.

Especies y Expresión

Como los jardines verticales existen ya en la naturaleza, sin la necesidad de una arquitectura y cada planta adapta su crecimiento al medio existente, es necesario antes de diseñar el jardín, revisar aquellas especies que efectivamente crecen de manera vertical.
Hacer esta revisión, significa no sólo optar por aquellas especies trepadoras idóneas para el clima, la zona y la orientación específica, sino que ayuda a definir una expresión arquitectónica, ya que dependerá de las especies escogidas y sus características morfológicas, colores y texturas, el aspecto de la piel que se quiere lograr. Algunas delas especies más frecuentes para jardines verticales:

  • Bromelias
  • Parthenocissus tricuspidata / Parthenocissus inserta / Parthenocissus quinquefolia
  • Musgos / Líquenes
  • Orquideas (pequeñas) / Suculentas
  • Las especies de raíces pequeñas, pueden funcionar perfectamente con un sistema de riego por goteo (de agua con abono)

Algunos Sistemas

1. Cables verticales y barras horizontales en acero inoxidable

2. Cables de nylon

3. Bolsas colgantes en diferentes materiales: Poliubretano. costal, fibra de coco

4. Bloques prefabricados en concreto especiales para jardines

5. Embases plasticos o de vidrio material reciclable

6. Plantas que caen por su propio peso y forman una cortina verde

 

"...Debemos buscar que los jardines sean casas y las casas sean jardines..." - Luis Barragan

Etiquetas: Marta Roldán

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